jueves, 17 de marzo de 2011

La Solidaridad del Siglo XXI



Según el escritor de la Universidad de Columbia, Richard Danielson, un cliché es un sustituto del pensamiento crítico, es algo que está en nuestra cultura y lo aceptamos sin realmente criticarlo y es generalmente usado en conversaciones como recurso o punto de referencia.

Existe con respecto al socialismo varios de estos clichés, en especial uno referido con la "solidaridad" del socialismo. Es común entre personas, incluso de diferentes tendencias políticas e ideológicas, dar por sentado que los sistemas socialistas tienden a ser más solidarios y a estar más interesados por el bienestar de sus ciudadanos, en términos sociales, en comparación con el sistema capitalista, el cual en general es caracterizado como “indiferente” o “desalmado” y sin ninguna clase de interés por las personas sino por el dinero, el capital y la "plusvalía". Estos supuestos provienen de la dialéctica marxista y han sido explotados por todo gobierno de izquierda que ha existido en el siglo XX y el XXI, principalmente aquellos de corte totalitario. En Venezuela, por ejemplo, se pueden observar en Caracas paredes pintadas con niños llorando con leyendas acerca de los millones de niños que mueren diariamente "por culpa del capitalismo".

Pero, ¿Que tan cierto este mito? ¿Son los gobiernos socialistas siempre más solidarios con sus ciudadanos que los gobiernos capitalistas? Para aclarar este punto es útil, como siempre, ir a la evidencia científica y numérica, y en nuestro caso lo haremos con dos elementos extremos, siendo uno de ellos el caso Venezolano, donde el gobierno utiliza el caché en cuestión con tanta frecuencia que incluso muchos opositores, buscándolas simpatías de las bases del chavismo, lo dan por cierto sin detenerse a pensar por un segundo acerca de su veracidad.

Para muchos la forma principal de medir los niveles de solidaridad de un gobierno es sin duda los niveles de gasto social, y aunque para otros (incluyendo quien suscribe) las dádivas excesivas y el clientelismo es a largo plazo contraproducente y por ende nocivo para cualquier país, podemos suponer que aquellos estados cuya inversión social sea más alta pueden considerarse en efecto más solidarios con sus ciudadanos, al menos ese es el argumento más comúnmente esgrimido por los socialistas del siglo XXI que entre las múltiples cualidades de su líder prefieren su “generosidad” con el pueblo (generosidad entre comillas porque ese dinero no es de él) y no dudan en despotricar del gran imperio que es vil y desalmado ya que solo piensa en la ganancia a través de la explotación del hombre por el hombre.

Dando por sentado que el nivel de gasto social es un buen indicador del grado de solidaridad e interés de un gobierno por sus ciudadanos, podemos proceder a comparar dichos niveles de gasto social del estado venezolanos con los del norteamericano:

Según cifras oficiales del gobierno norteamericano y de distintos organismos internacionales el gasto social en los Estados Unidos, incluyendo la seguridad social, Medicare (seguro de salud para gente de bajos recursos), Medicaid (seguro de salud para gente de la tercera edad) y otros programas obligatorios de asistencia suman cerca de 2,009 Trillones de dólares, lo que representa cerda de un 15% de su PIB y aproximadamente un 56% de su presupuesto anual. Por otro lado el gasto social de la “Revolución” venezolana tiene un gasto social de aproximadamente 11.6 billones de dólares, que es alrededor del 3.6% de su PIB y un 45% de su presupuesto anual, esto según cifras oficiales del Gobierno Venezolano. En resumen el gasto social capitalista de los EE.UU. dobla porcentualmente al del Gobierno Bolivariano Socialista y Solidario de Venezuela.

Otro cliché relacionado con la solidaridad del Siglo XXI tiene que ver con la ayuda a países extranjeros. En este tema la cuestión se torna un tanto oscura ya que las cifras del gobierno venezolano en ese rubro no son del todo claras, sin embargo sabemos que en 2008 los Estados Unidos aportaron alrededor de 25 billones de dólares, lo que representa tan solo un 0,2% de su Ingreso Per Cápita y un 0,16% de su presupuesto nacional. Por su parte el gobierno venezolano no parece asignar montos fijos para ayuda internacional en su presupuesto sino que se supone que esos montos salen de partidas extrapresupuestarias financiadas con los excedentes del ingreso petrolero (o con ventas de petróleo subsidiadas) pero se aproxima que en el período 2005-2009 promediaron cerca de 40 mil millones de dólares anuales, lo que no solo dobla el monto de ayuda internacional de los Estados Unidos en términos reales, sino que representa una suma desproporcional de su presupuesto anual y de su PIB, que es en efecto mucho mayor que la norteamericana. En resumen, la ayuda venezolana al exterior es superior a la de los EE.UU. en términos reales y proporcionales.

Pero, ¿Qué nos dicen estas cifras? En el papel los números parecen indicar que el cliché de la solidaridad socialista no es más que un mito ya que los niveles de inversión social de los Estados Unidos pueden observarse de modo similar en la mayoría de los países desarrollados, quedando patente que los países capitalistas son proporcionalmente mucho más solidarios con sus ciudadanos que aquellos autodenominados socialistas (con la clara excepción de los Welfare States europeos que podrían calificarse como socialistas y China que podría calificarse como comunista, estos en muchos casos alcanzan o superan la inversión social de los países capitalistas, especialmente los Estados Unidos). Lo anterior es simplemente lógico: Aquellos países con más recursos pueden dar más a sus ciudadanos, y que aquellos con menos recursos no puedan proveer de igual manera a sus habitantes no parece tener nada que ver con conceptos abstractos como el “bien” y el “mal” a pesar de lo que algunos dictadorzuelos digan.

La solidaridad socialista se parece mucho más a un discurso vacío que busca asegurar la permanencia en el poder de gobernantes incapaces de ofrecer en la realidad mejores resultados que cualquier otra alternativa de gobierno. Esto nos lleva a la cuestión de la ayuda internacional, aquí los números parecen apoyar el mito de la solidaridad, sin embargo cuando los niveles de ayuda internacional son tan desproporcionadamente altos con respecto al gasto social interno, dicha ayuda deja de ser un acto desinteresado y pasa a ser parte de un discurso populista que busca comprar lealtades en cualquier parte y a cualquier precio, especialmente en Venezuela donde la financiación de los presupuestos nacionales debe hacerse en parte a través de préstamos que pudieran fácilmente reducirse si las dádivas a otros países ser realizaran de manera controlada, más aún si gran parte de esos dineros terminan en los bolsillos de otros dictadores o los envío petroleros son revendidos a otros países (como es el caso de Cuba) lo que pervierte completamente el espíritu de la ayuda ya que no se tiene ningún control del destino de los fondos provenientes de esas ventas, aunque viendo la desproporción que hay entre la forma de vida la clase gobernante cubana (Fidel Castro es uno de los gobernantes más ricos del mundo) y el pueblo no hay que ser un experto en temas económicos para saber que un buen pedazo termina en las cuentas de los Castro y sus amigos.

Los recientes hechos en Japón y la capacidad de respuestas real de algunos países nos dan una señal de que países están en capacidad de prestar ayuda internacional oportuna y no como parte de una estrategia política, un análisis crítico de la situación mostrará que no existe tal solidaridad del socialismo del siglo XXI, no necesariamente porque no que se quiera dar dicha ayuda (estamos seguros que si por Hugo Chávez fuera, él mismo arreglaría la planta nuclear), sino porque no se puede dar; las dictaduras como la venezolana necesitan reservarse la mayor parte de sus fondos para entregarlos cuando pueda recibirse algo a cambio, ya sea apoyo internacional, capital político o votos.

Para este escrito se han referenciado fuentes oficiales y públicas de varios países e instituciones que han sido publicadas en sitios de internet y publicaciones escritas que gozan de amplia credibilidad en sus países y a nivel internacional, por lo que creemos que está más allá del alcance de este artículo hacer referencia directa a todas las fuentes. Sin embargo estamos dispuestos a respaldarlas a petición de cualquier parte interesada siempre y cuando quede demostrado que su interés sea rebatir razonablemente nuestras teorías.

DDA Político

lunes, 28 de febrero de 2011

Rincones Históricos: Churchill y la Oposición Venezolana

En la primera década de los años 30 el ascenso de los nazis al poder tenia divida la opinión de los políticos ingleses. Por un lado Laboristas y Liberales a la cabeza de un gobierno de unidad, que con la inercia causada por la conferencia de Locarno percibían que el camino hacia una Europa pacificada empezaba con un equilibrio en las fuerzas militares de las principales potencias, dígase Inglaterra, Francia y Alemania. Las dos primeras, desde el lado de los vencedores, deberían hacer un acto de buena fe hacia una Alemania restringida, por lo menos en el papel, por las reparaciones de la guerra impuestas por el tratado de Versalles. Para este grupo de políticos, dicho gesto era una política de desarme, luego conocida como Appeasement que contemplaba el desarme propio y el de Francia hasta el punto en que las fuerzas de los tres países quedaran equilibradas, de forma tal que los demonios de la guerra quedaran controlados. En términos muy generales, si los alemanes sentían que su soberanía no estaba en peligro ya no tendrían la necesidad de reasegurar sus fronteras por medio de acciones bélicas. El convencimiento de estos políticos era tal que cualquier persona que presentara una opinión contraria era por lo general descartada como guerrerista y violenta.

Del otro lado se encontraban aquellos que abogaban por un rápido rearme del gobierno para contrarrestar los avances militares de Hitler. Entre los proponentes de esta teoría se encontraba Winston Churchill, en aquel momento alejado por un tiempo del gobierno por diferencias acerca del tema Indio con el conservador Stanley Baldwin en cuya administración servía a la hacienda pública como Chancellor of the Exchequer. La experiencia de Churchill en el mundo dela política y la diplomacia venía desde la Gran Guerra y gozaba del respeto de la clase dirigente Inglesa por lo que no era extraño verlo dando discursos en alguna de las cámaras aun cuando no mantuviera en determinado momento ningún puesto en la administración pública, su opinión era escuchada y considerada, no solamente por sus habilidades retóricas sino porque era una persona muy informada, contaba con contactos en las altas esferas del gobierno y en el exterior, el punto de vista de Sir Winston Churchill era el de una persona que conocía de los acontecimientos de la boca de los principales actores y no el de una persona que se entera de lo que pasa en la prensa.

Entre todos los temas relacionados con la Alemania nazi, uno preocupaba con particularidad a Churchill: la guerra aérea. Esta formalidad de guerra novedosa para ese entonces parecía no haber estado cubierta con el suficiente celo por el Tratado de Versalles y las restricciones puestas a Alemania estaban siendo fácilmente burladas por las autoridades alemanas y era cuestión de poco tiempo antes que la Luftwaffe superara la capacidad operacional de la RAF. Sobre esta cuestión en particular, y sobre toda el tema militar en general, Churchill realizó durante largos años exhaustivos estudios ayudado por infinidad de contactos y colaboradores técnicos que le aseguraron acceso constante a toda la misma información militar a la que tenía acceso el alto gobierno. El grueso de dicha información apuntaba al hecho de que el rearme alemán, en plena violación a los tratados de Versalles y a los acuerdos de Locarno, estaba a toda marcha y que de ninguna forma el ejército que se formaba al otro lado del Rin tenía fines defensivos: Hitler se estaba armando para la guerra. En consecuencia Churchill empezó activamente a abogar por el rearme del gobierno de Su Majestad.

En este punto podría argumentarse, en función de los acontecimientos de los años subsiguientes, que Churchill no sólo era un experto en la materia sino que tenía acceso a información privilegiada a las que pocos podían acceder, en consecuencia no podría culparse a la opinión pública de aferrarse a la teoría pacifista del desarme debido a que la información que estaba a la mano, o era del alto nivel técnico o estaba reservada para los que tomaban la decisiones en el alto gobierno. El problema con esta teoría, no es sólo el hecho que buena parte del alto gobierno, con acceso a las mismas fuentes que Churchill, era partidaria del desarme, sino que además Hitler no tenía ningún reparo en hacer públicas sus intenciones, el mismo Franz Von Papen solía explayarse acerca del Lebensraum en las distintas reuniones sociales a las que atendía en calidad de diplomático o, sin ir muy lejos, solo había que leer algunas páginas del Mein Kampf para visualizar las intenciones de Hitler con respecto a Austria (por ejemplo) y los medios que tenía pensado utilizar para lograr sus fines.

El punto de inflexión en esta historia vino a finales de marzo de 1935 luego de una visita a Berlín del Secretario de Asuntos Exteriores Sir John Simon y Sir Anthony Eden en calidad de Privy Seal y Ministro para la Liga de las Naciones, en dicha visita escucharon de boca del mismo Hitler que Alemania había logrado a paridad de las fuerzas aéreas, que en efecto, dichas fuerzas de ambas naciones eran similares en calidad y cantidad. Las consecuencias de estas revelaciones no se hicieron esperar, y si bien los defensores del appeasement no desaparecieron se inició un camino hacia una expansión de la RAF para contrarrestar el avance alemán, expansión que debió haber empezado años atrás hubiera un poderío aéreo lo suficientemente grande para contener el avance nazi sobre Europa e Inglaterra.

La historia demostró que la visión de Churchill le permitió divisar con increíble exactitud lo que iba a suceder, sin embargo, el legado este gran estadista parece haber quedado exclusivamente para reforzar el adagio popular que afirma que nadie aprende de los errores de otros, incluso en nuestra golpeada Venezuela, las fuerzas de oposición descartan, no solo la evidencia histórica y científica sino también ciertos elementos muchos menos sutiles. Al igual que los defensores del appeasement se encuentran aferrados a una estrategia condenada al fracaso político y que en últimas lo que logrará es llevar la confrontación política a un punto de no retorno en la cual las fuerzas del chavismo se encontrarán en una situación de superioridad irremontable. Han establecido su propio appeasement con Chávez esperando que en últimas éste juegue limpio en las elecciones y abandone el poder luego de ser derrotado en las urnas, camino que ningún dictador en las mismas condiciones ha seguido, nunca. Adicionalmente no existe un plan B, lo que es un terrible error estratégico, no solo porque siempre hay que tener un plan alternativo, sino porque el plan A es uno que históricamente jamás ha funcionado. Despertará la oposición a tiempo para darse cuenta que el tiempo de las palabras ha acabado? Lo más seguro es que Chávez nos conteste esa pregunta desde el Balcón del Pueblo.

domingo, 2 de enero de 2011

Ruleta Rusa Por Luis Marín

RULETA RUSA

¿Quién ha visto ruso sembrando plátano? ¿Una gente incapaz de distinguir un topocho de un titiaro, palabras que ni siquiera tienen traducción al cirílico? De lo que sí saben los rusos y que es lo que explica su presencia en el sur del lago de Maracaibo es de “restablecer el equilibrio estratégico”, a su juicio alterado por la asistencia militar norteamericana a Colombia.
Es lo que hacen en el puerto de Tartus, al noreste de Siria, ante el sistema de radares instalado por EEUU en el Negev; en Bielorrusia, donde justifican el apoyo al tirano Lukashenko por el despliegue occidental en Polonia y la República Checa; o peor aún, con la ocupación de las provincias de Abjasia y Osetia del Sur, en la república de Georgia, con el pretexto de frenar la expansión de la OTAN en el Cáucaso. Por cierto, Venezuela es uno de los poquísimos países que reconoce la “independencia” de estas provincias, unilateralmente declarada por Rusia.
No es nuevo que la empresa rusa de exportaciones militares provea al régimen chavista de un número no especificado de misiles S-300, de aviones Sukhoi, tanques y fusiles Kalasnikov, además de la correspondiente transferencia tecnológica, según proclama la propaganda oficial.
Se impone concluir que el futuro del sur del lago de Maracaibo es convertirse en un centro de operaciones militares (regulares e irregulares) dirigido contra Colombia y según las declaraciones del Kremlin, “promover la creación de un mundo multipolar” para enfrentar la hegemonía americana.
Es imposible no advertir que la toma del sur del lado se ha hecho no de acuerdo con un plan de reforma agraria, de naturaleza civil por antonomasia, sino como parte de un plan operativo de carácter militar, con desplazamiento de tanques y tropas, que generalmente no sirven para arar la tierra ni ordeñar vacas.
Abiertamente las fuerzas armadas se utilizan contra los productores agropecuarios y no para combatir a las guerrillas de las FARC y ELN asentadas en la zona, que ahora podrán desenvolverse con más comodidad.
Por otra parte están las denuncias del analista financiero, experto en problemas de blanqueo de capitales, Kenneth Rijock, de que “misiles iraníes Shehab apuntan a Colombia”; los centros islámicos establecidos por Hamas y Hezbolá en la sierra de Perijá y si se añade la entrega del Hato Piñero a Libia, con el añadido de que allí se explota uranio, son varias balas en el tambor.
Un toque intrigante es que el encargado de la construcción del puerto de Tartus, segundo jefe de la inteligencia militar rusa en el exterior (GRU), el general Yuri Ivanov, desapareció en agosto cuando se dirigía a una reunión con sus pares sirios y reapareció flotando en las vecinas playas de Turquía. Noticia que la prensa rusa, fiel practicante de la información veraz, divulgó en septiembre pasado diciendo que se ahogó mientras nadaba, plácidamente.
El hecho geográfico duro es que Tartus está cerca del puerto turco en que desemboca el estratégico oleoducto Bakú-Tibilisi-Ceyhan, que pasa a través de la desmembrada Georgia; finalmente, su organización (GRU) tiene el encargo de perseguir y exterminar a rebeldes chechenos en el exterior.
Cruel ironía: Rusia enfrenta a EEUU por un lado, pero por el otro, Irán apoya a los fundamentalistas que quieren crear un califato en el Cáucaso. Es una guerra real y el general Yuri Ivanov, antes de venir a cultivar plátanos al sur del lago, cayó en manos de musulmanes shiítas, las mismas que están metidas hasta el codo tanto en Siria como en Venezuela.
Por la irresponsabilidad de pocos y el no querer ver de muchos, los venezolanos podemos despertar un día en medio de una gran conflagración.
Las sectas bíblicas gustan llamarla “Armagedón”.
LA SEGUNDA MUERTE DE FRANKLIN BRITO¿Cómo olvidar que fue el ministro Juan Carlos Loyo quien visitó al productor Franklin Brito una semana antes de su muerte en el Hospital Militar, donde estaba retenido contra su voluntad, para luego decir que por respeto a él y a su familia no revelaría lo que conversaron?
Lo que sí quiso dejar claro fue que: “No existe ningún proceso de expropiación, ni de robo, ni de usurpación de tierras (…) no existe ninguna ocupación ilícita, ni ningún tipo de afectación de la que comúnmente muchos medios privados hacen eco, que si confiscaciones y cosas por el estilo”. Lo único que le faltó decir es que tampoco existía el mismo señor Brito, como cualquier preso político.
Es el mismo que ahora aparece sentado en la mesa de la cocina del también productor agropecuario Chucho Melean dándole una suerte de ultimátum, con una columna de tanques afuera, para que se rinda y entregue todo lo que tenga.
Es curiosa esta posición del ministro Loyo, siempre a horcajadas entre el mundo civil y militar, al punto de que algunos comentaristas han dudado si no será uno de esos oficiales en servicio que se ofenden si les mencionan su grado militar antes del nombre, confusión abonada por la dificultad de saber en qué parte de las atribuciones de un ministro de tierras está el arengar tropas de asalto, con camiseta del Che Guevara y pistola al cinto.
Pero no, en su escueto currículo sólo se dice que es “economista”, sin ninguna constancia de que sepa algo de tierras o agricultura; lo que sí salta a la vista es que no sabe nada de negocios. Todavía se enseña en las universidades que la violencia es un vicio del consentimiento que invalida la declaración de voluntad, por tanto, las declaraciones rendidas con un tanque apuntando a la casa de familia no puede considerarse como expresión de consentimiento.
Esto forma parte de una fantasía bélica que hace que los hechos se figuren como si se tratara de un armisticio con una fuerza enemiga vencida en batalla; pero en la vida real, se trata de operaciones civiles ordinarias, como una compra-venta o, en este caso, de una venta forzosa, con la particularidad de que el comisario se toma la libertad de no pagar por los bienes de que se apropia.
Ofrece el pago de bienhechurías; pero seguro que en el presupuesto del ministerio no hay ninguna partida destinada a esos loables propósitos. Quizás pueda desearse que los días de Chucho Melean sean más largos que los de Franklin Brito, pero no que su suerte sea distinta, a juzgar por el negociador.
La verdad sea dicha, en Venezuela se ha producido una suerte de capitulación universal al derecho de propiedad desde el momento en que se acepta un concepto tan vago como la “causa de utilidad pública y social”, que nunca ha sido definido en ninguna parte y se presta a cualquier interpretación.
Cualquier cosa puede ser de “utilidad pública y social” y no existen criterios fiables para establecer qué cosas “no son” de utilidad pública y social. ¿Por qué este negocio, edificio, terreno, sí y aquél otro, no? Aceptarlo como moneda corriente equivale a una renuncia general a toda garantía sobre los bienes propios, que quedan sujetos a un criterio arbitrario.
Otro punto no menos grave es la supuesta función social de la propiedad y la creencia extendida de que ésta depende de la productividad. Idea completamente ridícula, porque en un régimen de economía abierta, quien tenga un bien improductivo se condena a sí mismo y no necesita que venga ningún funcionario a confiscarlo con esa falsa motivación.
¿Quién puede calificar la productividad de un fundo sino su propio dueño? El criterio de la ociosidad es aberrante, porque pretende “salvar” al propietario de su propia torpeza, pero alegando una finalidad de interés colectivo o bien común.
En verdad, la eliminación de la propiedad privada es parte del proyecto estratégico comunista, reducirlo a casos individuales y concretos es absurdo, irreal y suicida.
EL SAN CHINOSe tiende a creer que primero se estableció la dictadura comunista en Venezuela y sólo después ésta comenzó a repartir el erario público nacional entre sus secuaces por todo el mundo.
La sabiduría china enseña que más bien es lo contrario: primero se fraguó una conspiración internacional para asaltar el poder en Venezuela, con el compromiso previo de que después se utilizarían los recursos del país para lograr asaltar el poder en otros. Y así sucesivamente, hasta que cada quien tuviera su negocio.
El periplo comenzó en La Habana, el Foro de Sao Paulo, las FARC, extendió su “tela de araña”, de manera que recibe el poder en consignación. Sigue en Bolivia, Ecuador, Nicaragua y esto explica tanta desesperación por el caso de Honduras.
¿Cómo explicar que un país tan grande y con cierto prestigio diplomático de Itamaraty, se haya embarcado en la disparatada aventura de llevar a Zelaya en la maleta de un carro diplomático a la sede de su embajada en Tegucigalpa, para convertirla en tarima para sus arengas insurreccionales a elementos “internacionalistas”? ¿Qué interés nacional de Brasil se jugaba allí, cuáles son las grandes inversiones y exportaciones brasileñas que justifican, como se suele hacer en el caso de Venezuela, esa rocambolesca actuación de Lula da Silva?
Hasta la vicepresidenta del gobierno socialista español hizo acto de presencia para respaldar al socialista Oscar Arias y el inefable juez Baltazar Garzón se apersonó en Tegucigalpa para amenazar al gobierno provisional de Micheletti. ¿Cómo es posible que un país tan pequeño se haya vuelto tan súbitamente importante?
Tanto, que el Secretario General de la OEA, el socialista José Miguel Insulza, no ahorra ningún desvelo para restituir a Zelaya en un cargo que, por lo visto, le pertenece por derecho divino, porque aún vencido su período constitucional todavía siguen insistiendo en su restitución.
Asimismo, el tema de los presos políticos venezolanos ha revelado el compromiso de organizaciones supuestamente defensoras de los derechos humanos, Amnistía Internacional y Human Right Watch, con la agenda política del comunismo mundial. No reconocen la existencia de presos políticos en Venezuela porque para ellos ni “burgueses” ni “judíos” forman parte del género humano.
Finalmente, el impasse con el embajador Larry Palmer. ¿Qué ha dicho? Que en Venezuela hay presencia de las FARC; que hay influencia cubana en las FFAA y que éstas tienen una moral muy baja.
Hay que reconocer la dificultad de establecer cuál pueda ser el nivel moral de quien moviliza una columna de tanques para intimidar a un venerable anciano de 94 años y robarle los bienes de su familia; pero, ¿qué más se podría objetar? Es como justificar la ruptura de relaciones con Israel por conflicto de Gaza, que lleva más de cuarenta años de evolución.
Por eso conmueve ver a los falsos opositores que predican, dándose patrióticos golpes de pecho, que el problema de Venezuela “lo resolveremos los venezolanos solos, sin intervención de ninguna potencia extranjera”. ¡Como si Venezuela no estuviera ocupada y manejada por potencias extranjeras!
Una forma infalible de detectar a un falso opositor es constatando que siempre callan más de lo que dicen.

Luis Marín
02-01-11

viernes, 17 de diciembre de 2010

Para cuando llegue el cerco...

En caso de que pase lo que creemos que puede pasar, es decir, que el gobierno restrinja el acceso a las redes sociales y a otros sitios de interés para los venezolanos que no quieren calarse semejante restricción a una de las libertades más esenciales de las personas, en ese caso presentó aquí algunas herramientas que nos pueden servir a saltarnos el cerco informático que el gobierno quiere montar.

1) UltraSurf - Creado por disidentes chinos, ha logrado burlar los que es conocido como el "Great Firewall", por medio del cual el gobierno chino logra (con bastante éxito) restringir el libre acceso a internet dentro de su territorio, es muy fácil de instalar y aunque es un poco lento, puede llegar a ser la única forma segura de burlar las restrcciones sin dejar ninguna traza. http://www.ultrareach.com/

2) Hushmail - este es siplemente un cliente de correo tipo gmail o hotmail, con la excepción de que los mensajes salen encriptados, puede correrse el riesgo de que el gobierno eventualmente bloquee el acceso a este tipo de clientes de correos, en cuyo caso sería necesario utilizar el UltraSurf. http://www.hushmail.com/

3) OpenPGP (Pretty Good Privacy) - Si necesitan irse pro, esta es la opción, sobretodo si necesitan hacerse cosas a bajo nivel de programación, como por ejemplo crear su propia aplicación. La principal utilidad de estas librerias y módulos es la encriptación. http://openpgp.nominet.org.uk/cgi-bin/trac.cgi

4) Freegate - Lo mismo que Ultrasurf, pero sin los problemas de restricción de ancho de banda, el único problema es que hace mas de un año que dejó de ser gratis, pero si uno va en serio con aquello de burlar las restricciones del gobierno quizás valga la pena la inversión. http://www.dit-inc.us/

5) Your-Freedom. Muy similar a UltraSurf, pero con algunas restricciones en tema de performance, mi recomendación es que se tenga a la mano este programa en aquellos casos donde el UltrSurf no funcione.

6) TOR - Esta es una alternativa a Freegate y a Your-Freedom, la limitante es que solo funciona con el navegador Opera, de igual modo lo tendría como un Plan B para el UltraSurf.

Bueno, estos son todos mis consejos por ahora, cualquier duda o asesoría no duden en contactarme: ddapolitico@gmail.com

DDA.

jueves, 7 de octubre de 2010

Una primera investigación - Joaquin Chaffardet

A continuación posteo una investigación del Embajador Joaquin Chaffardet acerca del Clan Makled. Disfruten!

Las relaciones de Chávez y el chavismo con las fuerzas más oscuras de la sociedad permanecen incólumes. Se trata de sus relaciones con los más violentos regímenes en distintas países del planeta: con la dictadura de Ahmadinejad en el Irán primitivo, sectario e inhumano; con la dictadura de Lukachenco en Bielorrusia; con el dictador quinto mundista de Zinbabwe; con Corea del Norte; con la dictadura monárquica de Cuba, regímenes con los cuales el Iluminado de Sabaneta se siente plenamente identificado y que representan todos ellos ejemplos de primitivismo, intolerancia, crueldad, atraso e inhumanidad.

Por otra parte, son claras y ampliamente conocidas las relaciones, la solidaridad y el apoyo del régimen chavista a grupos terroristas nacionales y extranjeros: su decidido apoyo a las FARC y al ELN, que Colombia guarda como un as bajo la manga; el apoyo a ETA investigado por la Audiencia Nacional de España; la facilitación a las actividades de Hezbollah y Al Qaeda en el territorio nacional investigada en estados Unidos y la Unión Europea; el financiamiento y entrenamiento al local FBL; el estímulo, financiamiento y armamento de grupos violentos como los Tupamaros, La Piedrita, los Carapaicas, Los Guardianes de Chávez, Los Guerreros de la Vega, etc, hasta ahora solamente investigados por la prensa internacional.

Pero más grave aún son las relaciones del gobierno de Chávez y de altos funcionarios régimen con el tráfico de drogas. El ELN y las FARC son parte de la columna vertebral del tráfico de drogas que se origina en Colombia. El narcotráfico, además de las sustanciales ayudas del régimen venezolano, es la fuente fundamental del financiamiento de las actividades terroristas de ambas organizaciones, lo que implica el apoyo al narcotráfico internacional, que ha traído como consecuencia que Venezuela se haya convertido el puerto de origen de centenares de cargamentos de droga incautados en África, Europa, Centroamérica y Estados Unidos.

Recientemente fue capturado en Colombia Walid Makled, alias “El Arabe” o “El Turco”, potentado chavista de Valencia y beneficiario de numerosas prebendas por parte del régimen del Iluminado de Sabaneta. Walid Makled era Vicepresidente de la Federación de Comerciantes e Industriales Bolivarianos y compadre del ex-gobernador del Estado Carabobo, el general bolivarista Luis Felipe Acosta Carles.

Walid Makled García, encabezaba al llamado Grupo Makled integrado por su padre, Jamed Makle, y sus hermanos Alex José, Basel, Abdala y Lina Makled, quienes eran accionista, propietarios, gerentes y/o administradores de las empresas Inversiones Makled, Transporte Makled, Almacenadora Makled, Corporación MK, Proveeduría JM, Happy Trade, Almacenadora Conacentro, Editorial Uno y Línea Aeropostal, entre otras. Las actividades de estas compañías, centradas en la importación y exportación de mercancía, se facilitaban por las concesiones que les otorgó el Instituto Nacional de Puertos en Puerto Cabello, punto estratégico para sus actividades de narcotráfico.

Desde año 2008 las actividades de los hermanos Makled y los dividendos que recibían altos funcionarios del régimen, fueron motivo de controversia y enfrentamiento entre diferentes facciones del PSUV. Entre los años 2004 y 2008 el Grupo Makled logró "un crecimiento sustancial" en su patrimonio, con ingresos conocidos que suman más de 400 millardos de bolívares viejos.

La disputa por la participación en este inmenso festín de dólares generado por las actividades comerciales y de narcotráfico del grupo Makled, generó una guerra a cuchillo en altos sectores del oficialismo. Es así como se desató una intensa batalla de acusaciones entre lo generales Acosta Carlés y Alcalá Cordones, en la que ambos perseguían quedarse con la exclusividad de la protección y el favor de los Makled.

En medio de las refriegas entre chavistas por el botín de los “turcos” Makled, a fines de octubre de 2008 se produjo el secuestro de Nahen Makled, padre los hermanos Makled. Acosta Carles no vaciló en acusar del secuestro a los cuerpos de seguridad, asegurando que “en Venezuela los organismo de seguridad del Estado están “putrefactos” ya que en su seno operan muchos funcionarios que son los delincuentes responsables de la planificación de la mayoría de los secuestros y extorsiones que ocurren en el país” y agregó, "Como especialista en secuestros que soy, presumo que en este caso actuaron funcionarios de seguridad del Gobierno Nacional que pudieran ser del Cicpc, de inteligencia militar, Guardia Nacional o funcionarios policiales regionales o municipales, no hay que descartar a ninguno".

El entonces Gobernador manifestó que tampoco había que descartar que el comandante de la Guarnición Militar de Valencia, general Clíver Alcalá Cordones, sea quien haya orquestado el plagios del empresario con fines políticos. Aseguró que, "Tengo información según la cual agentes de inteligencia que trabajan con Alcalá Cordones han participado en presuntos secuestros a nivel nacional. Tengo las pruebas". Y durante un programa de radio en Valencia, Acosta Carles acusó directamente a Alcalá Cordones de estar implicado en el secuestro de Najem Makled, padre de Walid Makled. Además denunció que Alcalá era el responsable del asesinato del presidente de la FCU de LUZ, Julio Soto, ocurrido el 1 de octubre de 2008.

A estas acusaciones Alcalá Cordones replicó: “Se trata de posiciones desesperadas al término de su gestión. Quiere acusar a otros porque demuestran que en cuatro años no ha hecho nada. ¿Será que sindica a los demás cuando se ve en su propio espejo?”

En un vuelco inesperado de los acontecimientos, Walid Kaled, fue detenido en Colombia hace pocos días. En su prisión Walid Makled se ha convertido en un digno sustituto de Pavaroti. Se dice en Bogotá, que en vista de que sus socios y protectores, después de exprimirle el producto de sus actividades delictivas lo dejaron en el abandono, ha cantado hasta la Traviata. Hasta ahora lo publicado sobre sus denuncias es superficial pero ponen sobre el tapete el inmenso grado de corrupción y podredumbre del régimen del Iluminado de Sabaneta, quien por supuesto conoce y protege estas actividades delictivas.

Entre lo dicho hasta ahora por Makled a la prensa colombiana están estas perlitas: “A través del gobernador (del estado Carabobo, Luis Felipe Acosta Carles), yo por lo menos aporté para la campaña del Sí (la del referendo), aporté por lo menos como dos millones de dólares”, precisó Makled en entrevista con el noticiario colombiano RCN.
Dijo también que su capital podría llegar a los 1.200 millones de dólares, e indicó que “en gratitud de todo eso (los aportes) me concedieron las concesiones del puerto”, refiriéndose a Puerto Cabello, una de las principales terminales de carga de Venezuela. En el diálogo, Makled explicó que la entrega del puerto en concesión no se la firmó “el empleado de la calle… eso me lo firmó la gente del alto gobierno”.

También mencionó que acusó a gobernadores, generales, contraalmirantes y hermanos de ministros que recibieron dineros provenientes de sus actividades empresariales y expresó: “Vamos a estar claros. De estas empresas comía mucha gente, así tan sencillito, del alto gobierno. Claro que recibían dinero mío mensualmente. Entre todos ellos como un millón de dólares“, afirmó. Y como una amenaza a sus antiguos promotores, protectores y socios, dejo caer esta afirmación: “Gracias a Dios yo logré sacar todos los documentos de una caja fuerte que yo tenía. Tengo depósitos bancarios y otras pruebas que determinarían que funcionarios del alto gobierno recibieron dineros míos”.

En entrevista difundida en la edición nocturna del noticiero RCN en Bogotá, Makled manifestó que “está dispuesto a decir todo lo que sabe ante las autoridades de Estados Unidos”. Y aseguró, que si él era narcotraficante “entonces toda esa gente que trabajaba conmigo son narcotraficantes”.

Concluye la noticia diciendo: De inmediato no se conoció reacción alguna de las autoridades venezolanas. Y yo agregaría ni tampoco reacción alguna de la oposición frente a tan gravísimas denuncias, quizás debido a que se produjeron en los días finales de la campaña para las elecciones legislativas del 26-S.

He oído y leído que sectores importantes de la nueva bancada oposicionista están tratando de entrar en conversaciones con diputados del PSUV para lograr acuerdos sobre la agenda legislativa de la nueva asamblea nacional. Este intento de diálogo, preñado de buenas intenciones, no producirá fruto alguno pues ya el Iluminado de Sabaneta advirtió que no habrá diálogo y por el contrario amenazó con “radicalizar” la Robolución y armar, más aún, a la Milicia.

Sería mucho más interesante y productivo para el país, desenmascarar a la banda de delincuentes de que se rodea al teniente coronel bananero, para lo que la MUD debería designar una comisión de nuevos parlamentarios que se traslade de inmediato a Bogotá a entrevistar a Walid Makled, quien si dice estar dispuesto a decir todo lo que sabe ante las autoridades de Estados Unidos, seguramente también lo haría frente a una comisión investigadora de diputados a la nueva asamblea nacional. Es necesario que se revelen los nombres de los cómplices de Makled, incluidos los gobernadores, generales, contraalmirantes y hermanos de ministros y los montos que recibieron, la forma en que se hacían los pagos por protección y por comisiones derivadas de los jugosos negocios con que fue favorecido el ilustre “empresario” Vicepresidente de la Federación de Comerciantes e Industriales Bolivarianos.

La representación parlamentaria de la MUD tiene la envidiable oportunidad de llevar adelante la investigación a fondo de este escandaloso caso. Sería una primera demostración de la voluntad de los nuevos asambleístas de ponerle un freno a la corrupción del régimen y piedras en el camino a la política oficial de alianza con el terrorismo y el narcotráfico.

Joaquin Chaffardet
jchaffardet@gmail.com

martes, 5 de octubre de 2010

De la Votocracia Totalitaria

En la búsqueda por entender los detalles de la realidad venezolana, que a menudo es banalmente analizada por sus principales actores, me he dado a la tarea de tratar de analizar con un enfoque predominantemente científico, los distintos elementos que la conforman. Ha sido en esta labor que me he topado con un fenómeno que de manera matemática parece dar cuenta del comportamiento de todos los principales participantes en la vida política nacional.

Primero creo conveniente reafirmar que estoy seguro que la principal culpable de que Chávez siga estando en el poder es la oposición. Chávez ha hecho mal todo lo que se puede hacer mal, ha desangrado el país y lo ha ahogado en la más profunda violencia basándose en una división populista artificialmente creada para sustentar un sistema de gobierno de base totalitaria, sistema que es comúnmente referido como "Dictadura", "Comunismo" o "Socialismo del Siglo XXI", pero que luego de un análisis medianamente intensivo podría fácilmente ser catalogado como "Votocracia", término que si bien no es nuevo, obtiene una dimensión única en nuestro caso.

En Venezuela el régimen establecido es uno donde la soberanía es ejercida por el voto y no por los votantes, lo que en términos prácticos significa que la voluntad popular elije pero no manda, no puede ejercer su soberanía más allá de la elección de un gobernante, luego de efectuada dicha elección el votante no tiene ninguna clase de influencia sobre las decisiones que tome dicho gobernante, en una votocracia el único punto en común con una democracia es el voto, lo que pase antes o después no tiene nada que ver con la voluntad popular: es la dictadura del voto. El voto como fin, no como medio, esto causa que el objetivo principal de la mayoría de las acciones políticas se realicen con el único fin de obtener votos en las siguientes elecciones. El Gobierno del Voto, por el Voto y para el Voto.

Antes de proseguir me gustaría aclrar que esta no es una teoría anti-voto, ya que no solo sería en estos momentos anacrónico si no que en lo personal creo que el voto es una herramienta útil para asegurar la alternabilidad de los gobernantes y de las leyes. Como dije al principio, todo lo anterior nos da una perspectiva que describe fielmente el comportamiento de los actores de la escena política venezolana, tomemos por ejemplo el caso de Chávez: este es un individuo que supo entender mucho mejor que la oposición la importancia de establecer una votocracia, la lógica es simple: es más fácil controlar el voto que la voluntad popular, por ende si las igualamos podemos controlar la última si logramos controlar la primera. Ese discurso tan maquiavelicamente simple fue fácilmente comprado por la oposición, ya que una vez establecidas las reglas del juego, además del frenesí electoral de los partidos, se conformaron, un sin fin de organizaciones cuyos fines eran fiscalizar electoralmente al gobierno en nombre del "pueblo", o llamar a los jóvenes a votar, a culturizar el pueblo con respecto al voto, a interpretar matemática y estadísticamente el voto, etc. etc. etc., le seguimos, como sociedad, el juego a Chávez en eso de igualar la democracia al voto, por ese motivo Chávez pudo violentar fácilmente el resto de las instituciones democráticas, a través de un arreglo implícito con la sociedad alrededor de la ecuación ”democracia = voto”, ya que logra mantener una denominación democrática siempre y cuando la gente continúe yendo a las urnas, en consecuencia votar es lo único que realmente importa, el voto es un fin, no un medio, en esta nueva versión de los enemigos orwellianos, Chávez no necesita un campo de batalla para enfrentar sus enemigos, solo necesita unas elecciones más.

Por otro lado está la oposición, precursores de esta votocracia con su progenitor la partidocracia, de este lado del espectro los políticos tradicionales no solo decidieron bailar al son electoral de Chávez, sino que aprendieron la lección y entendieron el poder del "voto como arma", de ahí que su intención no sea alternar el poder con a través del voto, sino "darle un golpe de estado a Chávez" a través del voto, dos escenarios en apariencia iguales, pero en realidad abismalmente distantes, de esa forma, los líderes opositores han hecho igual que el contrincante y han concvertido el voto en el santo grial de la democracia, una regla con la cual deben medirse todas las fallas del gobierno, de esa forma se otorgan carta blanca para obviar pecados anteriores aún sin penitencia, a la vez que utilizan las mismas herramientas para asegurar su cuota de poder como representantes indiscutibles del pueblo opositor, recordemos que gran parte de la MUD basaba su legitimidad representativa en los resultados de las elecciones regionales inmediatamente anteriores, "inhabilitando" en el mejor estilo Chavista a aquellos que no tuvieron votos o no fueron a elecciones en aquel momento, negándole a la oposición la alternabilidad de representación que tanto le reclaman a Chávez, e ignorando o radicalizando a aquellos que decidían oponerse y convenciendo a la gente que ellos son los únicos con la capacidad de lograr el fin esperado, ¿no les suena conocido ese discurso? Incluso en temas de resultados son similares Chávez y la MUD, los de la mesa han sido tan eficientes en sacar a Chávez como Chávez lo ha sido en sacar el país adelante: ambos han fracasado estrepitosamente. La votocracia explica además la negativa de los políticos de la MUD a aceptar la Tarjeta Única (que en función de lo sucedido el 26S quedó claro la conveniencia de esta herramienta), el argumento más común de algunos voceros de la MUD al respecto era que los "partidos son indispensable para que se mantenga la democracia", la verdad no estoy seguro de que esta aseveración sea cierto o no, sin embargo de lo que si estoy seguro es de la indispensabilidad de los partidos para la votocracia, partidos que históricamente han demostrado entender poco las necesidades de los venezolanos además de ser bastante ineficientes e ineficaces cuando tuvieron el poder, partidos cuya única prioridad es obtener alguna cuota de poder, por supuesto, a través del voto. Partidos Votocráticos.

Finalmente, están las ONG, a mi punto de vista los seguidores más patológicos de la votocracia, al menos los factores políticos lo hacen por conveniencia, pero estos lo hacen en buena parte por convencimiento y en parte porque es simplemente la forma más fácil de hacer oposición. Mirémoslo de esta manera: si Ud. está convencido que los condones son la solución para acabar con el problema del SIDA y quiere formar parte de la solución, que mejor camino que montarse una ONG que se dedique a repartir condones, ¿no? Bueno, en términos prácticos, los preservativos y el voto sufren de limitaciones similares, es por eso que el voto por sí solo no se va a solucionar del problema de Chávez más de lo que el condón lo va a hacer con el problema del SIDA, la diferencia está que las ONG preocupadas por el problema de esta terrible enfermedad están conscientes de eso y entienden que su responsabilidad no se limita a repartir condones, a diferencia de algunas de las principales ONG pro-voto, que se han convertido en activistas electorales con un único fin en mente, sobre este tema podría expandirme un capítulo completo de un libro, pero si quieren comprobarlos Uds. mismos solo tienen que hablar 10 minutos con alguien de SUMATE u otras organización similar y seguro obtendrán más temprano que tarde una respuesta acerca de cómo su responsabilidad es "solo en el área electoral", dicho sea de paso que esta conducta explica porque muchos de los miembros de SUMATE consideran que María Corina Machado NO tenía un conflicto de intereses sólo porque renunció un mes antes de lanzar su candidatura.

En resumen, son muchas cosas que la votocracia parece explicar, incluso el hecho del exceso de celebración de los líderes opositores (sacaron sus votos, ¿no?, que importa que sean menos escaños) y la falta del gobierno (¿para que celebrar una mayoría en escaños si se perdieron los votos?), sin embargo cabe la pregunta: ¿Y qué diferencia hace si es votocracia, partidocracia, chávezcracia? ¿No es el fin exactamente el mismo?, puede ser que el fin sea el mismo, pero eso no implica que los medios puedan o deban ser los mismos. Si nuestro fin es ir a Europa desde Caracas, irse nadando es una posibilidad pero no debería ser una opción a considerar, al menos que no sepamos la distancia que separa un continente de otro, del mismo modo si no conocemos la verdadera dimensión y naturaleza de nuestro obstáculo, bajo ese punto de vista es indispensable entender a que nos enfrentamos, ya que en un sistema democrático el voto quizás sea suficiente, pero en uno totalitario puede llegar a ser en muchos aspectos contraproducente, y si la evidencia venezolana no le parece suficiente en este sentido, no tiene más que ver las elecciones cubanas o las iraníes. Es mi opinión que nuestro deber como ciudadanos es, al menos, cuestionarnos los modelos que hemos aceptados como ciertos, de modo tal que podamos estar seguros de la viabilidad de estos, sobretodo cuando existen en el papel evidencias que podrían indicar que hemos sido guiados por los caminos incorrectos por personas que, por mal o por bien, no tienen los mismos intereses que la mayoría de nosotros.

lunes, 4 de octubre de 2010

Después del 26S

A continuación posteo (después de tanto tiempo sin postear) un escrito atribuido a Luís Marín, el cual recomiendo leer sin aplicar ninguna falacia ad hominem de esas que la gente gusta usar cuando la persona que habla dice cosas que no son de su agrado.

DISFRUTEN!!!

DESPUÉS DEL 26S
La celebrada intervención de la periodista de France Presse, además del teatro de siempre, exige una lectura que nadie quiere hacer: que aquí hubo una estafa electoral. El problema es que ella hace incomprensible el ambiente de celebración de los presuntos estafados.
Ciertamente es difícil de entender cómo es que obteniendo más votos se puede tener menos representantes, pero eso se podría explicar, dependiendo del sistema que se use para asignar los cargos; lo que sí es inexplicable es que las víctimas de la flagrante injusticia celebren con bombos y platillos su resonante victoria y otros enfaticen la derrota del régimen con expresiones paradójicas como “ganar perdiendo” o “perder ganando”.
Una vez más el problema es de interpretación del lenguaje. Así como antes nadie entendió lo que querían decir Rosales y su combo con “ganar y cobrar” y cada uno lo interpretó a su manera; ahora hay que ver quién gana y quien pierde y qué se gana y qué se pierde.
Bien vista la cosa, una chambita en dólares con inmunidades parlamentaria y diplomática al mismo tiempo y residencia fuera de este país infernal no está nada mal para, digamos, Timoteo Zambrano, cabecilla de todos los fracasos de la oposición en la última década, de los que él ha salido absolutamente indemne, como aquellos políticos “corcho” que si los hunden por un lado flotan por el otro.
O Alfonso Marquina, de quien decía extrañada Patricia Poleo que la había acompañado en un programa de radio, por allá en Maturín, el día y hora en que la Fiscalía General aseguraba que estaba en Panamá planeando el asesinato de Danilo Anderson y mientras ella ahora se encuentra en el exilio, él aparece muy fragante, recién bañado, como si nada, en un programa ¡en RCTV! Y si lo viera ahora como flamante diputado a la Asamblea Nacional… ¡Todo un habilitado!
O Teodoro Petkoff, que además de tener una fracción en cada ministerio, instituto autónomo e institución pública en general, como las Universidades Autónomas, Experimentales o Católicas, incluyendo, por supuesto, al CNE, donde tiene un representante personal, ahora va a disfrutar también de una fracción parlamentaria que va a bailar al ritmo que él les toque, más o menos como hace Chávez con los suyos, de manera que lo único que le falta es ser candidato único en el 2012, “si le aguantan las rodillas”.
Pero en la mejor fiesta nunca falta alguien que ponga la nota discordante, como esa cándida periodista de France Presse, que no sabe “de qué se trata la cosa”, que “ignora totalmente lo que aquí pasó”, “como si viviera en la luna”, ella no sabe “que estas elecciones están montadas en un método (…) que no tiene nada que ver con la sumatoria de los votos”.
Y eso que ella no cuestiona ese sistema blindado, inmune no sólo a triquiñuelas sino a cualquier observación, ni su mecánica incomprensible incluso para los técnicos, ni la impecabilidad de las cifras, aunque sean inverificables y nadie sepa de dónde salieron; su apreciación se refiere al aspecto externo, lo que resulta chocante a la vista, es completamente estética y sin embargo ya eso resulta “desestabilizador”, pasible de condena penal, como el tabú de la palabra “fraude”.
Finalmente, esos ingenuos “humanistas” que ahora, después de todo un largo período parlamentario usurpando funciones, vienen a descubrir que existen maquinas electorales itinerantes, centros electorales ficticios, electores fantasmas, circunscripciones arbitrarias, poblaciones flotantes, localidades donde el número de inscritos para votar supera ampliamente a la población, inversión de resultados, migrados, multicedulados, ancianos centenarios, muertos ambulantes, cubanos, colombianos, ecuatorianos, etarras, islamistas y, por qué no decirlo, una participación sin precedentes en mesas electorales desiertas.
El verdadero milagro del CNE es que en Venezuela hay que hacer cola para todo, excepto para votar.
LOS CHAVISTAS TAMBIÉN VOTAN
Los demócratas, que tomaron como ingeniosa consigna “hay que mojar el chiquito”, tienen sus propias y muy loables razones para exaltar el voto; el problema es que olvidan que las elecciones las organiza el gobierno y que sus partidarios también votan, por razones muy diferentes e incluso contrarias a las de ellos.
Ambos concurren al mismo acto con motivaciones opuestas: unos, para defender la democracia y la libertad; los otros, para implantar el comunismo, el totalitarismo. Entre ambos, ¿quién tiene la razón?
Dicen los demócratas que lo hacen porque “no saben hacer otra cosa”, pero además porque es de su propia esencia, las elecciones son el sancta sanctórum de la democracia. Pero por su parte los chavistas, que no son demócratas, votan igual, con el agravante de que son los dueños del patio, la pelota, el bate, ponen las reglas, los árbitros y las cervezas.
Lo extraordinario es que a éstos el voto no los dignifica, no pueden exhibir “el chiquito manchado” como un glorioso estandarte, signo indeleble de cultura cívica, de respeto al derecho ajeno, de convicción democrática y pluralista.
Alguien debe estar equivocado, porque o los dos son demócratas o ninguno de los dos lo son, o bien el voto no sirve como distintivo.
La verdad que no se quiere ver es que el voto, en sí mismo, no es ningún símbolo de superioridad moral, no sirve para distinguir a nadie, ni es nada para sentirse orgulloso, ni emblema de libertad, democracia y respeto.
No hay nada sagrado en el voto, que es sólo un instrumento, completamente adjetivo, para tomar ciertas decisiones, y que, por cierto, tampoco brinda ninguna garantía de que la decisión sea buena, simplemente porque se llegó a ella mediante una elección; tanto menos cuando se trata de un mecanismo turbio, amañado y deshonesto.
En Venezuela se ha desvirtuado el voto en muchos sentidos. El más obvio es que se le pretende utilizar para aprobar imposibles, justificar arbitrariedades, francas violaciones no ya a la Constitución y las leyes sino a la lógica y al sentido común.
Como cuando se sometió a referéndum la llamada “reforma constitucional” para establecer la reelección indefinida. Dejando a un lado la pregunta, que era por sí sola un asalto a la Razón, el ventajismo y todo lo que ya se sabe del sistema electoral, lo cierto es que en los Principios Generales de la Constitución se dice que el gobierno es y será siempre “alternativo”. ¿Cómo puede decirse luego que, no obstante, los gobernantes podrán reelegirse indefinidamente?
Lo que diferencia a la República de la Monarquía es precisamente la alternabilidad en el cargo del Jefe de Estado. Si éste es vitalicio o hereditario, como en Cuba, Libia, Siria, Corea del Norte y semejantes, no puede hablarse de república, aunque se recurra al manido argumento de “consultar al pueblo”.
Así como las elecciones no sirven para resolver divergencias filosóficas, científicas o de conocimiento en general, tampoco sirven para legitimar arbitrariedades e incluso crímenes, como si se sometiera a votación la abolición de los derechos humanos, como la propiedad y libertad de los individuos.
El voto utilizado como un arma, exactamente como cualquier otra arma, puede servir para salvar vidas o asesinar, proteger la propiedad o robar, dependiendo de quién la tenga en sus manos. Así que el problema no es el arma sino quien la use y para qué, si para la defensa o la agresión, si para la libertad o la opresión.
En conclusión, una consigna apropiada bien podría ser: “De elección en elección, avanza la revolución”.

¿DE QUÉ SE RIEN?
Hay que dejar que se disperse el humo de los cohetes, que se acallen los vítores y hurras, el jolgorio carnavalesco para ver cuál es el país que nos queda después de la resaca, lo que se llama “el día siguiente”.
¿Liberaron a los presos políticos? ¿Regresaron los exiliados? ¿RCTV comenzó a transmitir en señal abierta? ¿Devolvieron las 42 emisoras a sus legítimos propietarios? ¿Cesó el acoso contra las empresas Polar?
¿Fueron reivindicados los 23.000 empleados de PDVSA? ¿Se les pagaron sus prestaciones sociales, caja de ahorros, salarios caídos? ¿Se revocaron las listas negras, el veto para trabajar y contratar?
¿Se reabrió la embajada de Israel? ¿Se cortaron nexos con Irán y Siria? ¿Se devolvieron los guardias revolucionarios iraníes? ¿Salieron los yijadistas de Hamas y Hezbolá?
¿Se dejó de financiar la tiranía de los hermanos Castro? ¿Se retiraron las tropas cubanas del país? ¿Fue despachado el G2? ¿Se recuperaron para venezolanos los registros y notarias? ¿La CANTV? ¿Planta Centro?
¿Se desmantelaron los campamentos de las FARC? ¿Se deportaron los etarras a España? ¿Se desarmaron los colectivos del 23 de enero? ¿Se desmovilizaron los miembros del FBL? ¿Apareció Valentín Santana?
¿Se dejaron de dilapidar recursos del país para financiar la revolución continental? ¿Regresaron los helicópteros y tropas de Bolivia? ¿Ceso la intervención en Centro América? ¿Se abandonó el proyecto de la Gran Colombia? ¿Se derribaron las estatuas de Tiro Fijo? ¿Nos libramos del Foro de Sao Paulo?
¿Se satisficieron las demandas de la familia Brito? ¿Se devolvieron las tierras confiscadas? ¿Se desocuparon los edificios invadidos? ¿Se pagaron las indemnizaciones a los injustamente expropiados?
¿Por fin se sabe para dónde va el petróleo, quien lo paga y quien no paga? ¿Los derivados que se negocian en alta mar, en el Caribe? ¿Mandaron a buscar la maleta de dólares que se quedó por allá en Argentina sin que nadie la reclame?
¿Ceso la corrupción? ¿El crimen organizado transnacional? ¿El tráfico de drogas, de armas, de personas? ¿El blanqueo de dinero mal habido? ¿El nepotismo?
¿Disminuyó la inflación? ¿Aumentó el empleo formal? ¿Hay más seguridad en las calles y en las casas? ¿Menos asesinatos los fines de semana? ¿Menos secuestros? ¿Menos impunidad? ¿Se saneó el Poder Judicial? ¿La policía?
¿Se eliminó la consigna “Patria, socialismo o muerte”? ¿Cesó la prédica del odio? ¿Desaparecieron el antiamericanismo y antisemitismo? ¿El reino de la simulación y el disimulo? ¿La verdad oficial? ¿El imperio de la mentira?
Para los izquierdistas, nada mejor que sus propias palabras: ¿De qué se ríen, de qué se ríen?

Luis Marín
02-10-10