martes, 5 de octubre de 2010

De la Votocracia Totalitaria

En la búsqueda por entender los detalles de la realidad venezolana, que a menudo es banalmente analizada por sus principales actores, me he dado a la tarea de tratar de analizar con un enfoque predominantemente científico, los distintos elementos que la conforman. Ha sido en esta labor que me he topado con un fenómeno que de manera matemática parece dar cuenta del comportamiento de todos los principales participantes en la vida política nacional.

Primero creo conveniente reafirmar que estoy seguro que la principal culpable de que Chávez siga estando en el poder es la oposición. Chávez ha hecho mal todo lo que se puede hacer mal, ha desangrado el país y lo ha ahogado en la más profunda violencia basándose en una división populista artificialmente creada para sustentar un sistema de gobierno de base totalitaria, sistema que es comúnmente referido como "Dictadura", "Comunismo" o "Socialismo del Siglo XXI", pero que luego de un análisis medianamente intensivo podría fácilmente ser catalogado como "Votocracia", término que si bien no es nuevo, obtiene una dimensión única en nuestro caso.

En Venezuela el régimen establecido es uno donde la soberanía es ejercida por el voto y no por los votantes, lo que en términos prácticos significa que la voluntad popular elije pero no manda, no puede ejercer su soberanía más allá de la elección de un gobernante, luego de efectuada dicha elección el votante no tiene ninguna clase de influencia sobre las decisiones que tome dicho gobernante, en una votocracia el único punto en común con una democracia es el voto, lo que pase antes o después no tiene nada que ver con la voluntad popular: es la dictadura del voto. El voto como fin, no como medio, esto causa que el objetivo principal de la mayoría de las acciones políticas se realicen con el único fin de obtener votos en las siguientes elecciones. El Gobierno del Voto, por el Voto y para el Voto.

Antes de proseguir me gustaría aclrar que esta no es una teoría anti-voto, ya que no solo sería en estos momentos anacrónico si no que en lo personal creo que el voto es una herramienta útil para asegurar la alternabilidad de los gobernantes y de las leyes. Como dije al principio, todo lo anterior nos da una perspectiva que describe fielmente el comportamiento de los actores de la escena política venezolana, tomemos por ejemplo el caso de Chávez: este es un individuo que supo entender mucho mejor que la oposición la importancia de establecer una votocracia, la lógica es simple: es más fácil controlar el voto que la voluntad popular, por ende si las igualamos podemos controlar la última si logramos controlar la primera. Ese discurso tan maquiavelicamente simple fue fácilmente comprado por la oposición, ya que una vez establecidas las reglas del juego, además del frenesí electoral de los partidos, se conformaron, un sin fin de organizaciones cuyos fines eran fiscalizar electoralmente al gobierno en nombre del "pueblo", o llamar a los jóvenes a votar, a culturizar el pueblo con respecto al voto, a interpretar matemática y estadísticamente el voto, etc. etc. etc., le seguimos, como sociedad, el juego a Chávez en eso de igualar la democracia al voto, por ese motivo Chávez pudo violentar fácilmente el resto de las instituciones democráticas, a través de un arreglo implícito con la sociedad alrededor de la ecuación ”democracia = voto”, ya que logra mantener una denominación democrática siempre y cuando la gente continúe yendo a las urnas, en consecuencia votar es lo único que realmente importa, el voto es un fin, no un medio, en esta nueva versión de los enemigos orwellianos, Chávez no necesita un campo de batalla para enfrentar sus enemigos, solo necesita unas elecciones más.

Por otro lado está la oposición, precursores de esta votocracia con su progenitor la partidocracia, de este lado del espectro los políticos tradicionales no solo decidieron bailar al son electoral de Chávez, sino que aprendieron la lección y entendieron el poder del "voto como arma", de ahí que su intención no sea alternar el poder con a través del voto, sino "darle un golpe de estado a Chávez" a través del voto, dos escenarios en apariencia iguales, pero en realidad abismalmente distantes, de esa forma, los líderes opositores han hecho igual que el contrincante y han concvertido el voto en el santo grial de la democracia, una regla con la cual deben medirse todas las fallas del gobierno, de esa forma se otorgan carta blanca para obviar pecados anteriores aún sin penitencia, a la vez que utilizan las mismas herramientas para asegurar su cuota de poder como representantes indiscutibles del pueblo opositor, recordemos que gran parte de la MUD basaba su legitimidad representativa en los resultados de las elecciones regionales inmediatamente anteriores, "inhabilitando" en el mejor estilo Chavista a aquellos que no tuvieron votos o no fueron a elecciones en aquel momento, negándole a la oposición la alternabilidad de representación que tanto le reclaman a Chávez, e ignorando o radicalizando a aquellos que decidían oponerse y convenciendo a la gente que ellos son los únicos con la capacidad de lograr el fin esperado, ¿no les suena conocido ese discurso? Incluso en temas de resultados son similares Chávez y la MUD, los de la mesa han sido tan eficientes en sacar a Chávez como Chávez lo ha sido en sacar el país adelante: ambos han fracasado estrepitosamente. La votocracia explica además la negativa de los políticos de la MUD a aceptar la Tarjeta Única (que en función de lo sucedido el 26S quedó claro la conveniencia de esta herramienta), el argumento más común de algunos voceros de la MUD al respecto era que los "partidos son indispensable para que se mantenga la democracia", la verdad no estoy seguro de que esta aseveración sea cierto o no, sin embargo de lo que si estoy seguro es de la indispensabilidad de los partidos para la votocracia, partidos que históricamente han demostrado entender poco las necesidades de los venezolanos además de ser bastante ineficientes e ineficaces cuando tuvieron el poder, partidos cuya única prioridad es obtener alguna cuota de poder, por supuesto, a través del voto. Partidos Votocráticos.

Finalmente, están las ONG, a mi punto de vista los seguidores más patológicos de la votocracia, al menos los factores políticos lo hacen por conveniencia, pero estos lo hacen en buena parte por convencimiento y en parte porque es simplemente la forma más fácil de hacer oposición. Mirémoslo de esta manera: si Ud. está convencido que los condones son la solución para acabar con el problema del SIDA y quiere formar parte de la solución, que mejor camino que montarse una ONG que se dedique a repartir condones, ¿no? Bueno, en términos prácticos, los preservativos y el voto sufren de limitaciones similares, es por eso que el voto por sí solo no se va a solucionar del problema de Chávez más de lo que el condón lo va a hacer con el problema del SIDA, la diferencia está que las ONG preocupadas por el problema de esta terrible enfermedad están conscientes de eso y entienden que su responsabilidad no se limita a repartir condones, a diferencia de algunas de las principales ONG pro-voto, que se han convertido en activistas electorales con un único fin en mente, sobre este tema podría expandirme un capítulo completo de un libro, pero si quieren comprobarlos Uds. mismos solo tienen que hablar 10 minutos con alguien de SUMATE u otras organización similar y seguro obtendrán más temprano que tarde una respuesta acerca de cómo su responsabilidad es "solo en el área electoral", dicho sea de paso que esta conducta explica porque muchos de los miembros de SUMATE consideran que María Corina Machado NO tenía un conflicto de intereses sólo porque renunció un mes antes de lanzar su candidatura.

En resumen, son muchas cosas que la votocracia parece explicar, incluso el hecho del exceso de celebración de los líderes opositores (sacaron sus votos, ¿no?, que importa que sean menos escaños) y la falta del gobierno (¿para que celebrar una mayoría en escaños si se perdieron los votos?), sin embargo cabe la pregunta: ¿Y qué diferencia hace si es votocracia, partidocracia, chávezcracia? ¿No es el fin exactamente el mismo?, puede ser que el fin sea el mismo, pero eso no implica que los medios puedan o deban ser los mismos. Si nuestro fin es ir a Europa desde Caracas, irse nadando es una posibilidad pero no debería ser una opción a considerar, al menos que no sepamos la distancia que separa un continente de otro, del mismo modo si no conocemos la verdadera dimensión y naturaleza de nuestro obstáculo, bajo ese punto de vista es indispensable entender a que nos enfrentamos, ya que en un sistema democrático el voto quizás sea suficiente, pero en uno totalitario puede llegar a ser en muchos aspectos contraproducente, y si la evidencia venezolana no le parece suficiente en este sentido, no tiene más que ver las elecciones cubanas o las iraníes. Es mi opinión que nuestro deber como ciudadanos es, al menos, cuestionarnos los modelos que hemos aceptados como ciertos, de modo tal que podamos estar seguros de la viabilidad de estos, sobretodo cuando existen en el papel evidencias que podrían indicar que hemos sido guiados por los caminos incorrectos por personas que, por mal o por bien, no tienen los mismos intereses que la mayoría de nosotros.

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